Como se lo he manifestado a mis amigos estos últimos días y lo he publicado en facebook, el fin del verano me produce la misma nostalgia que da los Domingo en la tarde: es esa sensación de saber que los días de calor, de playa, de trasnoches, de relajo y de diversión al máximo se acabaron. Bueno, en realidad para mi las vacaciones aún no se terminan, pero aún así me atacó la nostalgia (jejejeje).
Y comenzó un nuevo Marzo... recuerdo que el año pasado en esta misma época estaba empacando mis cosas, pues había decidido huir de Santiago y venir a vivir a Pichilemu. Ahora estoy en una situación similar, estoy decidiendo qué haré este año, así que lo más probable es que me toque nuevamente armar las maletas, guardar mis cachivaches y volar una vez más. Espero que los planes resulten, y ya les estaré avisando qué es lo que sucederá con mi vida.
Ojalá que no estén con depre post vacaciones, harto ánimo para todos y que estén super bien.
D.
** Gracias a La casa de la Bruja por los accesorios!










